viernes, 9 de octubre de 2015

Y tu...cuál mamá eres?

A lo largo de mis 4 añotes de ser mamá me he topado con un sin fin de personalidades maternas.
Ahora que mi hija la mayor comenzó la escuela, poco a poco voy identificando más y a veces es muy divertido ver como todas son tan diferentes pero con un mismo sentimiento, el amor incondicional e infinito por nuestros hijos.
Las amas y las odias al mismo tiempo, pero hay que reconocer que todas hacen su mejor esfuerzo.

Creo que todas tenemos un poquito (aunque sea guardado en lo profundo) de cada una de ellas.

Un poquito de humor para este fin de semana…
Con cuál te identificas tu?

M. 

La mamá Pinterest: Es amante de todos los proyectos hechos en casa. Envía a sus hijos con regalitos para los compañeritos y maestros hechos por ellos (o en realidad por ella) Su casa está decorada con cosas del bosque o cosas recicladas que convirtió en decoración de diseñador costoso. Su perfil de las redes sociales parece sacado de una revista. Desde disfraces de Halloween, platillos gourmet, tarjetas hechas a mano y un picnic de envidia, esta mamá hace todo a la perfección. Ella es la más felíz en Pinterest pero no se le olvidará publicar sus creaciones en las redes sociales…ah y te lo hará saber.
En realidad no nos gusta, pero la queremos por que secretamente nos reta a ponerle más empeño a las cosas que hacemos.

La voz de la experiencia: Cómo es que esta mamá ha tenido tantos hijos? No lo sabemos, lo que si sabemos es que no hay cosa que digas, pienses o hagas que no lo haya hecho ella ya y lo haga bien.
Casi nunca comienza las historias personales, pero siempre que alguien lo hace comenta comenzando con un “Como madre de N numero de hijos) yo se…
Sus comentarios y esa actitud de saberlo todo enfurece, pero no hay que negar que su experiencia ya tiene un trayecto y aunque la ames/odies la respetas.

La muda: una imagen dice más que 100 palabras, pero a esta mamá realmente es muy difícil sacarle alguna. Si la tienes en facebook verás que se la pasa publicando puras frases motivacionales o fotos adorables, pero en persona es difícil tener una conversación de dos. Todo mundo ama a esta mamá! Porqué? Porque hace todo el trabajo de buscar cosas divertidas las cuales le podemos copiar después.

La Hippie: Todo es hermoso y la vida está llena de arcoiris y gatitos. Se la pasa parafraseando a Gandhi, es amante del yoga y es pro de todo lo que contenga información sobre los peligros de todo en tu cuerpo y en el planeta tierra.
Es amante de los jugos y comida vegana cruda. El lunch para sus hijos viene envuelto en una bolsa reciclada y siempre buscará una excusa para darte sus consejos sobre cómo mejorar el planeta. La queremos por que es una persona preocupada por los demás y su bienestar, pero a veces mucho es demasiado.

La mamá experta, pero que aún no es mamá: Todos tenemos una amiga o conocida que es buenísima para dar consejos sobre la maternidad. Todo lo que te dice hace sentido por que es tía o muy cerca a personas que realmente tienen hijos. Sus futuros hijos serán adorables, bien portados y prácticamente perfectos en todos los sentidos…hasta que los tenga, verdad?!
Ella te dará su punto de vista hasta que tenga a alguien vomitando a las 3 am o hasta que su perfecto hijo no pare de llorar en el avión por una infección en el oido o porque no puede tener en orden su casa. Hasta ese momento lo entenderá.

La sexy: Nunca falta aquella mamá que hace voltear a todos (mamás y papás juntos) Con sus blusas coloridas y pantalones ajustados para verse bien con su bronceado artificial.
La queremos por que nos forza a evitar esa dona y a ejercitarnos –de vez en cuando- jajajaj aunque nos duela admitirlo, la envidiamos (bueno, su cuerpo)

La emprendedora: Nuestras vidas serían perfectas, nuestras carteras llenas, nuestro cabello largo y abundante y nuestros cuerpos libres de grasas si tan solo compráramos cada producto que ella nos presenta. Ella hace que hasta el hielo se vuelva irresistible hasta para el esquimal. Apreciamos su amor por la vida (y por sus productos) pero no todo es para todos y la verdad es que a veces te sientes mal por no apoyarla y terminas comprando algo que jamás vas a usar.

La nueva: Tarde o temprano será alguna de las otras mamás, pero por lo pronto hay que dejarla que siga con su brillo natural, sus senos llenos y ese olor a bebé tan especial. La queremos por que nos recuerda ese momento de felicidad, de simplicidad, cuando hablarle al bebé no tenía respuesta de vuelta, la popo era adorable y la gente iba a verte para verlo a él también.

La que parece que acaba de levantarse de la cama:  Esa mamá que salió de su casa a dejar a sus hijos con lo mismo que vistió para dormir. Pantalones sueltos, alguna playera manchada y despeinada (o a medio peinar). O tal vez hace el esfuerzo para cambiarse para dejarlos en la escuela, pero tan pronto regresa a su casa se vuelve a cambiar a la ropa habitual.

La voluntaria: Se la vive en la escuela. Todas las veces que vas ahí por una u otra razón la encuentras. Desde cambiando el pizarrón de las noticias, en los paseos fuera de la escuela, hasta sirviendo el lunch en el comedor. Siempre se hace amiga de las maestras, discute calificaciones con ellas y cuándo va a ser el próximo evento. Esta mamá le encanta estar cerca de sus hijos e involucrarse en la vida escolar de ellos. 

La perfeccionista: Cuando la ves llegar, viste impecablemente a la moda, con su maquillaje terso y unas pestañas de envidia. Unas manos suaves y un manicure perfecto. Su coche está recién lavado y todo lo que de sus hijos está perfectamente marcado con sus nombres. Tiene un horario organizado para todos los días del año (clases de música, de idiomas, tennis, etc) y la ves así todo le tiempo (que me enseñe cómo le hace por favor!).

La mamá llena de cafeína: Siempre se encuentra con una taza térmica llena de café. La ves toda imperactiva de un lado para el otro, con la maestra, el director, la voluntaria y nunca se queda quieta.

La que siempre va tarde: Llega con con paso acelerado, apenas puede darle todo al hijo y lo mete a prisa por la entrada justo antes de que toque la campana.

La especialista en el chisme/cotilleo: Se la vive platicando con todos; normalmente inspira confianza y siempre tiene tema de conversación. Saluda a todos y se sabe todo de todos (...y a quién no le gusta el chisme de vez en cuando?)

La despreocupada: Deja a sus hijos libres como el viento. Se suben y bajan de los juegos y ella está sentada en el jardín, mientras ellos corren el riesgo de caerse y lastimarse o de comerse toda la arena. Se cruzan la calle por aquí y por allá y al final ahí está una con el Jesús en la boca y te preocupas más por sus hijos que por los tuyos.

La tecnológica: La puedes encontrar siempre pegada ya sea a su teléfono, iPad y demás y todo lo tiene actualizado. Siempre encuentra el momento para mantenerse al día con correos, llamadas, noticias y demás. Le preguntas algo y lo primero que hace es consultar sus equipos.

La madre alimenticia: Esta mamá se preocupa mucho por lo que comen sus hijos. La ves persiguiéndolos con el bocado para dárselos, con el jugo para que lo beban o las bolsitas con los snacks. Lo primero que les pregunta cuando los ve es “cómo comiste?” y lo segundo es ofrecerles un snack, a lo cual jura y perjura que se lo piden porque no comieron nada en todo el día. Excusa a sus hijos de que tienen hambre, cuando estos hacen un berrinche o están de mal humor. Si mis hijos algún día tienen hambre, les diré que le pidan algo a ellos jaja.

La competitiva: Siempre sus hijos serán mejores que el tuyo y ella te lo hará saber una y otra vez. Cuéntale que tu hijo tuvo un logro especial en el día y ella te abarcará con historias de cómo su hijo lo hizo también y no sólo una vez sino varias. Evita evita evita este tipo de mamás.

La niñera: A veces es difícil diferencia quién es el niño y quién es el adulto. Se la pasa jugando con él, corriendo, escondiéndose, saltando. Es la mamá con la que todos los niños quieren jugar porque es muy divertida.

La maestra: No sabemos de dónde saca la energía, pero esta mamá hace de todo un aprendizaje (hasta en los pasillos del super!) Pone a contar a los hijos, les hace adivinanzas, sumas, restas y todo mientras van caminando/manejando de regreso a casa.

La mamá olvidadiza: (me identifico un poco) No puede mantener su cabeza en orden. Está tan abrumada con todo lo que hay que hacer durante el día que todo se le olvida.

La mamá deportiva: Es la mamá que siempre le echa porras a su hijo y al equipo de la escuela de su hijo. Viste los colores de la escuela en los partidos y hasta se inventa porras que después todos terminamos cantando.

La popular: Es amiga de todos, siempre está invitando a las compañeritos de sus hijos a jugar en casa y de pasada también a las mamás. O siempre la invitan a todas las reuniones. Es muy cool y todas queremos ser su amiga.




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miércoles, 16 de septiembre de 2015

Pay de pavo con verduras



Hola!!! otra vez yo con una receta nueva :)

Esta vez es un pay tipo Quiche lo conoces? es un tipo de pay de queso pero salado; se me hace una comida MUY completa porque tiene de todo, lácteo, proteína, carbohidratos y verduras.
Son varios pasos separados pero vale la pena. Yo sugiero comprar la masa ya hecha y si viene extendida mejor, así te ahorras tiempo. Cuando prepares el pay asegúrate que la masa esté a temperatura ambiente para que la puedas extender bien. 
Necesitas un molde para pay de aprox 20 cm, harina para espolvorear y un rodillo para extenderla.

Espero te guste!

M.


INGREDIENTES

500 grs de masa de galleta salada (puede ser de hojaldre también)
1/4 de cebolla picada
500 grs de pavo o pollo molido
Especias tipo cajun para el pavo, si no tienes puede ser paprika, sal y cebolla.
500 grs de verdura mixta picada finamente (yo use el mix de broccoli, coliflor y zanahoria) 
300 grs de queso crema
2 huevos
1/2 taza de leche
1 cucharadita de sal.


PREPARACION

  1. En un sartén fríe el pavo o el pollo junto con la cebolla y las especias.
  2. Extiende la masa en una superficie plana y con un poco de harina espolvoreada para que no se pegue a la superficie ni al rodillo con el que la extiendas. La masa debe de estar más grande que el molde.
  3. Dobla ligeramente la masa ya extendida en 4 y con cuidado levántala para acomodarla en el molde.
  4. Desdóblala en el centro del molde y acomódala de forma que abarque hasta el borde.
  5. Aparte licúa el queso crema, los huevos, la leche, especias y la sal.
  6. Vierte el pavo, las verduras y la mezcla del queso con mucho cuidado. 
  7. Con una espátula o cucharón suave revuelve la mezcla en el molde para que quede toda uniforme.
  8. Hornea a 200C por 1hr.
  9. Cuando esté ya horneado saca y deja reposar por 5-10 min.
  10. Acompaña con ensalada.

Nota: Si lo quieres sólo de verduras:
  • Acitrona con mantequilla 1/4 de cebolla, 1/2 taza de espinacas, 1/4 de calabacita, 1 pimiento y 1 tomate mediano.
  • A la mezcla del queso agrega 1/2 cucharadita de sal más de la que lleva la receta original, porque las verduras le quitan mucha sal a los platillos, entonces esto le dará más sabor.
Espero te guste tanto como a mi.

M.




viernes, 28 de agosto de 2015

Teeeeeeeedyyyyy!!!




Practicamente desde que nacieron mis hijas, han estado muy apegadas a sus animalitos afelpados.
Cosita No.1 tiene un Teddy rosa y No.2 Tiene un conejito blanco que nosotros le llamamos Bunny –que creativos todos- pero que ella por su hermana le llama Teddy también.
Son parte de la familia y si no están al alcance durante momentos críticos –digamos, cuando tienen sueño y ellas no se aguantan ni solas, a la hora de dormir, cuando tienen miedo,etc- nuestra sanidad mental está en juicio.

Antes de convertirme en madre, este apego no lo entendía para nada; para mi la solución perfecta era que si los padres de la criatura no lo encontraban, esta entendería que se buscó, no se encontró y ya aparecerá o encontrará otro con que reemplazarlo…ERROR!!!! Melissa ilusa…
En fin, hace un par de días leí en un artículo de una mamá bloggera como yo, que ella sentía que su hija la había reemplazado con un muñeco afelpado y yo me quedé….bueno para qué te cuento que a mi me cayó una cubeta con agua helada! Y qué tal si a mi también? A Cosita no.1 por poco más de dos años le toco toda mi atención, mimos, clases y demás. Ciertamente como te lo comenté en algún otro post, varias veces me fui por los consejos “negativos” de no cargarla tanto para que no se embracilara y demás, pero no creo que eso fuera un detonante para que ella buscara en otra parte más amor. Con cosita no.2 pues…al principio yo creo que se lo impusimos por que Bunny estaba todo suavecito y bueno…la mayor lo tenía y pues las dos ahí bien tiernas con sus peluches, la de en medio a la cuál destronaron de ser la bebé bien pequeña…que ahora no hay poder humano que se lo quite! Cuando se pega, le llamamos la atención, está aburrida o simplemente por que si, lo llama a gritos.

Entonces me metí a investigar qué demonios podíamos hacer porque el que los tengan aparte de ser estresante cuando no los encontramos, conlleva a una eternal discusión de que si los pueden llevar con ellas fuera de la casa y también que se chupen sus deditos.

Aprendí que a veces los niños de entre 6 meses a 1 año empiezan a experimentar el proceso de dependencia a independencia y con ello el estado de ansiedad al momento de la separación de sus padres. Para eso muchos recurren a algún   objeto trancicional o de seguridad; puede ser un peluche, una mantita, un trapo o a veces cosas inusuales como el cordón con el que se amarra la bata de baño.
Es suavecito, huele a ellos y les recuerda su estado de confort y por lo tanto al hogar. Les hacen sentir que todo va a estar bien y dentro de su pequeña cabecita llena de imaginación, ellos son sus amigos y fieles compañeros.
Aprendí también que no es malo que lo tengan! Yo de loca llegué a pensar que era por que no satisfacía su necesidad de amor jeje pero en realidad es todo lo contrario; George Askews Pediatra del Hospital Zero to Three en Washington menciona que “un niño que busca confort en un objeto de seguridad, es aquel que su necedidad de atención y amor ha sido complacida constantemente por sus padres”

En fin, hay alguna serie de recomendaciones por si tus hijos se ven en esta situación:

Escoge juguetes u objetos que sean seguros, no vaya a ser que tengan accesorios que se les caigan y que luego los curiosos se los lleven a la boca y suceda una fatalidad

Busca un doble de ser posible. Cámbialo de vez en cuando para que no se quede nuevo nuevo. A veces a algunos niños lo que les gusta es el olor y la textura del objeto.

Define límites. En dónde si y en dónde no puede tener al objeto. En el caso de mis hijas, NO PUEDEN salir de la casa con ellos. En teoría solo es para dormir, pero hemos batallado mucho para que no los saquen de su cuarto. Cuando viajamos largas distancias me los llevo por si acaso el asunto se pone complicado y necesito calmarlas y arrullarlas.

No te preocupes. Aunque yo aún no domino esto, y me parece que mientras más grandes son más se apegan a sus muñecos, para cuando llegan a los 4-5 años, los niños tienen tantos compromisos sociales que poco a poco van dejando a un lado su apego a un objeto. También la presión social de que los vean con un juguete o chupándose los dedos los orillarán a dejarlo, ellos imitan lo que los demás hacen y si los demás no traen a sus muñecos, ellos tampoco.


Recuerda, no hay mal que dure cien años y esta etapa terminará en menos de lo que nos damos cuenta, la verdad es que va de la mano con su crecimiento. No forces a tu hij@ a dejarlo, eso l@ estresará más y será más difícil dejarlo, mejor que lo deje cuando ya esté list@. Yo se que esos amiguitos las hace sentir mejor y mi intensión no es quitarles esa tranquilidad, sólo trataremos de tener cuidado para que la transición sea lo más sutil posible.


M.

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